Agorafobia en niños: Causas y Tratamientos

La agorafobia en los niños puede producir momentos de pánico. Existen distintos tipos de miedos irracionales que condicionan el grado de bienestar del ser humano. La agorafobia también puede afectar a los niños que manifiestan síntomas relacionados con el temor a los espacios abiertos. Un miedo que incrementa su vulnerabilidad ante un posible peligro que pueda producirse en ese contexto.

Desde este punto de vista, el pequeño teme quedar atrapado en esa circunstancia. Esta preocupación interfiere de manera negativa en su rutina y produce sensación de indefensión. Por ello, prefiere no hacer aquello que le genera malestar.

Por ejemplo, podemos observar que el pequeño prefiere evitar actividades que antes le gustaban. No se trata de una evitación puntual, sino de una opción recurrente que se mantiene a lo largo de las semanas. A su vez, esta evitación sostenida en el tiempo incrementa el propio temor y los síntomas asociados al mismo.

Causas y tratamientos de la agorafobia

Aunque este diagnóstico es poco frecuente en niños, resulta necesario atender a sus síntomas. Además, conviene aclarar que el grado de temor también puede ser distinto en cada caso. Para identificar la causa de la fobia en la infancia, siempre es importante que profundicemos en la historia particular.

Una experiencia negativa en un espacio abierto, o un temor que produce esta percepción de lo vivido, pueden actuar como factores de riesgo. A continuación, enumeramos algunos de los tratamientos que pueden ayudar a los niños que sufren este trastorno:

✔ Las técnicas de relajación para prevenir la ansiedad resultan terapéuticas en este caso. La relajación ofrece herramientas de ayuda para el niño. Por ejemplo, este aprendizaje previene la anticipación negativa de un hecho asociado a ese temor.

✔ Mediante la terapia cognitivo-conductual el niño interioriza nuevos recursos para afrontar de manera gradual ese temor. Este aprendizaje contribuye a superar la evitación como forma de respuesta ante el miedo.

✔ La terapia familiar ofrece un espacio de escucha para los seres queridos. Cuando un niño padece este miedo, esta situación también preocupa a sus padres. Esta es una realidad que forma parte de la vida familiar. Los progenitores, desde su posición, acompañan al niño en este proceso de superación. Por ello, también resulta determinante tener en cuenta cómo viven y cómo les hace sentir esta situación.

La intervención profesional beneficia al núcleo familiar

En definitiva, la agorafobia en los niños tiene solución. Sabemos que sus síntomas pueden afectar de manera negativa no solo al niño, sino también a su entorno más cercano. En una situación de estas características es fundamental solicitar apoyo especializado para recibir un asesoramiento personalizado. En Inpsiko, centro de Psicología, ofrecemos ayuda profesional, ya que está formado por expertos. Aconsejamos consultarnos para obtener orientación de forma temprana.

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