Cómo detectar el bullying y cómo prevenirlo

Solo unos pocos casos acaban en las portadas de los periódicos pero, en realidad, existen muchos niños que sufren cada día episodios de bullying.

Hasta hace no demasiado tiempo, se tendía a rebajar la gravedad del acoso escolar etiquetando el asunto con la expresión “son cosas de niños”. Afortunadamente, la sociedad ha experimentado cambios importantes en este sentido. Sin embargo, aunque hoy se encuentra mucho más concienciada con respecto al acoso, este problema no termina de abandonar las escuelas del país.

Entre otras razones, porque no siempre se es consciente de que estos episodios se están produciendo.

5 señales de bullying en los niños

A menudo, los niños que sufren acoso también son amenazados y esto hace que no lo cuenten a la familia, tutores o profesores. Por eso es tan importante permanecer atentos a las posibles señales de acoso escolar, que habitualmente serán las siguientes:

1.  Cambios de humor. Cuando un niño comienza a mostrar señales de tristeza, estrés o ansiedad sin que aparentemente existan motivos para ello, es muy posible que algo esté sucediendo. En estos casos, hasta el más pequeño estímulo puede provocar un cambio brusco en el estado de ánimo del menor.

2.  Bajada del rendimiento escolar. Los episodios de acoso en la escuela pueden afectar al grado de concentración del niño, por lo que, generalmente, su rendimiento escolar disminuye.

3.  Rechazo hacia la escuela. No hace falta que el niño hable abiertamente sobre el tema, pues su actitud puede resultar clave. Inventar excusas para evitar acudir al colegio se suele considerar un síntoma claro de acoso.

4.  Pertenencias habitualmente perdidas o deterioradas. A veces, el acoso escolar se manifiesta en forma de robos o daños al material escolar del niño acosado. Por eso hay que prestar mucha atención a la frecuencia con la que se produzca este fenómeno.

5.  Comportamientos autodestructivos. La frustración, la ira y el resentimiento que el acoso genera en el niño hace que muchas veces este dirija dichos sentimientos negativos hacia su propia persona.

Cómo poner fin al bullying

Para acabar de una vez por todas con esta lacra, es fundamental un abordaje generalizado y multidisciplinar de la problemática, formando tanto a profesores y padres y acudiendo, si es necesario, a la ayuda de la psicología.

El propio colegio debe establecer las primeras medidas para evitar el acoso, involucrando en la solución tanto a agresores, víctimas, compañeros, maestros y padres. Definitivamente las heridas dejadas por las agresiones y burlas deben cerrarse conjuntamente, mediante el diálogo y el razonamiento.

El importante rol del psicologo infantil

Los psicólogos infantiles son la mejor guía para que los niños agredidos puedan superar el dolor y la culpa causados por los episodios de bullying. En ese sentido, en el centro Inpsiko ofrecemos una red de apoyo capaz de brindar las pautas necesarias para encontrar las soluciones más positivas, sanas y eficaces.

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